martes, 28 de febrero de 2012


LA MARIPOSA VIAJERA.

CUENTITO INFANTIL CON AYUDA

(Idea original: ORIANA)
(Primera redacción: ORIANA)
(Redacción definitiva: Daniel)


Había una vez una mariposa. Era muy joven e inquieta y gustaba de volar y volar… y así conocer nuevos lugares. Solía decir “quiero conocer todo el mundo volando”, “y voy a llegar a hacerlo”.
Una vez pensó que le faltaba conocer la selva, y allá fue. Buscó la selva más grande y espesa y se adentró
Voló y voló, conoció, vio cosas nuevas, plantas, animales raros y frutos de los más ricos.
Cuando se cansó y vio que había recorrido casi todo pensó: es hora de volver a casa, a esto ya lo conozco ¡es muy fácil conocer el mundo!, mañana iré a pasear al desierto.
Fue así que se le ocurrió salir de la selva, contenta. Recorrió, buscó, miró, voló pero…. No encontró la salida.
Entonces se dijo, ya sé, preguntaré a algún animal, me va a ayudar. Fue así que vio a un oso. Le dijo: “Señor oso, quiero salir de la selva pero no sé, ¿me ayudaría usted?”
El oso Penoso, que era grande y malo le dijo “no hablo con pequeños animales, ¡¡¡vete de aquí!!!
Asustada por el oso, siguió buscando y se encontró con la tortuga Tuga. Le preguntó, pero era tan vieja y sorda que no le supo entender.
Siguió volando y buscando, ya cansada y con hambre, y siguió preguntando. El león Salomón le dijo que la disculpara, que nunca había salido de la selva, que siempre había vivido ahí, que no conocía la salida. El mono Kimono solo le contó monerías, chistes y bromas, pero no le ayudó. Hasta a un Hipopótamo Tamo le preguntó, pero este se la quiso comer y tuvo que volar y volar mas y más alto, huir.
Cuando la tarde se iba, encontró al grillo Molinillo, que al oír la pregunta de siempre, le dijo ¡¡si claro, sé salir, como no!! Ven por aquí, y se fueron caminando juntos. Pero ya era de noche, y no veían nada ninguno de los dos; no sabías a donde ir.
Fue ahí que la mariposa pensó,”esto no era tan fácil como imaginé. Es difícil conocer el mundo, nunca podré salir de aquí, y se puso muy triste.
El grillo, que con la oscuridad se había asustado, también estaba muy triste. Los dos lloraban mucho.
El ruido de los llantos, despertó a una luciérnaga Maga, que dormía tranquila sobre una rama. “¿Qué les pasa?” preguntó esta. La mariposa entre llantos contestó, estoy triste, no conozco la selva, me quiero ir a mi casa y no sé por donde salir, y el grillo digo…. Yo conozco el camino, pero no veo Ela oscuridad y no puedo ayudarla
La luciérnaga sonriendo les dijo “no se preocupen, es fácil, yo los ilumino y vamos los tres juntos”
Es así que, con la perseverancia de la mariposa, los conocimientos del grillo y la luz que da la luciérnaga en la noche todos siguieron el camino hasta la salida.
Luego de un rato, la mariposa, agradecida por la ayuda, ya descansaba en su casa, pronta para otra aventura.

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